Advocacy Beyond the Therapy Room
My passion for supporting the perinatal population is deeply rooted in both my professional work and my personal commitment to improving access to care for families during pregnancy, postpartum, and early parenthood. I believe every parent deserves compassionate, culturally responsive mental health support during one of life’s most vulnerable transitions.
As a Latina clinician, I am especially passionate about addressing the cultural and systemic barriers that often prevent Latina mothers and families in the United States from accessing mental health care. Too often, stigma, language barriers, and limited culturally responsive resources leave families feeling isolated when support is most needed. My work is grounded in helping bridge that gap—creating spaces where clients feel seen, understood, and empowered to seek support.
My advocacy extends beyond the therapy room. I had the honor of visiting the White House alongside fellow perinatal mental health providers and advocates to discuss the importance of improving access to mental health support and resources for individuals and families experiencing Perinatal Mood and Anxiety Disorders. Standing in that space and contributing to that conversation was a powerful reminder of why this work matters so deeply to me—and reinforced my commitment to ensuring that all families, regardless of background, have access to the support they deserve.
Promoviendo el acceso a la salud mental perinatal
Mi pasión por apoyar a la población perinatal está profundamente arraigada tanto en mi trabajo profesional como en mi compromiso personal de mejorar el acceso a la atención para las familias durante el embarazo, el posparto y los primeros años de la crianza. Creo que cada padre y madre merece un apoyo de salud mental compasivo y culturalmente sensible durante una de las etapas más vulnerables de la vida.
Como terapeuta latina, siento una gran pasión por abordar las barreras culturales y sistémicas que con frecuencia impiden que las madres latinas y sus familias en los Estados Unidos accedan a servicios de salud mental. Con demasiada frecuencia, el estigma, las barreras del idioma y la falta de recursos culturalmente apropiados hacen que las familias se sientan aisladas justo cuando más necesitan apoyo. Mi trabajo está enfocado en cerrar esa brecha, creando espacios donde las personas se sientan vistas, comprendidas y empoderadas para buscar ayuda.
Mi labor de defensa y promoción va más allá del espacio terapéutico. Tuve el honor de visitar la Casa Blanca junto a otros profesionales y defensores de la salud mental perinatal para dialogar sobre la importancia de mejorar el acceso a apoyos y recursos de salud mental para personas y familias que enfrentan Trastornos Perinatales del Estado de Ánimo y Ansiedad. Estar en ese espacio y contribuir a esa conversación fue un recordatorio poderoso de por qué este trabajo es tan importante para mí, y reforzó mi compromiso de asegurar que todas las familias, sin importar su origen o circunstancias, tengan acceso al apoyo que merecen.